Continuamos con los análisis cortos después de la pausa y hoy nos enfocamos en algunos entrenadores locales (aunque decir lo que pagó el Chelsea por Villas-Boas para luego despedirlo es quizás mejor – o el mejor- ejemplo) de renombre por lo que los clubes pagan bastante y no consiguen los resultados esperados.
1. Ramón Diaz, Diego Simeone, Miguel Angel Russo, Alfio Basile, Ricardo La Volpe, Angel Cappa. Todos ellos comparten algo bastante particular, y es que además de tener contratos onerosos, no han podido estar a la altura de las expectativas de sus clubes recientemente.
Antes de hablar de ellos vamos a hacer un descargo; la mayoría de los clubes en Argentina tienen una marcada tendencia a buscar un técnico salvador por encima de un proyecto a largo plazo, y tienden también a crucificarlos cuando los resultados no son los esperados en vez de buscar la mejoría.
Ramón ha tenido algunos problemas recientes llenando las expectativas. Quizás por el éxito cosechado en River en los ’90 que lo marco como un ganador nato como técnico (no estoy en desacuerdo con ello), es muy motivador, y tiempo después logró sacar campeón a San Lorenzo en una muy buena campaña, pero últimamente viene en caída. En el 2008 llegó a América de México, para irse despedido solo un año (en realidad menos) después luego de una mala campaña consiguiendo el puesto número 13 de la general, y último de su grupo (el América estuvo por descender hace poco), para llegar a San Lorenzo en un segundo ciclo un año después (se comentaba que iría a River, pero finalmente fue Angel Cappa –otro analizado-).
Había grandes expectativas luego de gritar campeón en 2007 en su primer ciclo, pero luego de que “el Falcon de Ramón” no logrará acercarse siquiera a la cima del torneo (hoy San Lorenzo está en promoción) terminaría renunciando, para unos meses después hacerse cargo de Independiente. Pero allí tampoco salió todo muy bien, ya que después de clasificarse a la Copa Sudamericana en el Apertura 2011, perdió los primeros cuatro partidos en el 2012 y renunció recientemente. No una gran vuelta a la Argentina que digamos. Se comenta que su contrato fue por 700 mil dólares por un año y medio (aunque parece poco al lado de otros técnicos aquí nombrados).
El Cholo tiene una situación particular. Lleva relativamente poco tiempo en el ruedo como entrenador, y tuvo un inicio abrumador. Se retiró tempranamente como jugador para hacerse cargo de Racing (equipo donde jugaba y del que es hincha) que venía muy complicado con el promedio. Luego de salvarlo gracias a varias victorias, emigró para Estudiantes, donde a entendimiento de muchos se recibió con honores. Luego de ir varios puntos por debajo de Boca en el campeonato, logró empatarlo en la cima y ganarle la final. Ya con las credenciales de entrenador ganador, se fue a River sin terminar su contrato, donde vio una de cal y una de arena. Los saco campeones en su primera temporada solamente para dejarlos últimos por primera vez en su historia la temporada siguiente, y comenzar la debacle que los dejó en la B, y el camino con obstáculos en su trayectoria.
En el 2009 dirigió a San Lorenzo, pero solo para lograr una mediocre posición en el torneo local, y renunciar un año después en el Clausura de 2010. Poco después se fue a Italia, donde logró una buena campaña con el Catania salvándolo del descenso. A pesar de lograr los objetivos, decidió rescindir su contrato y volver a Argentina para tener su segundo periodo al frente de Racing. A pesar de no haber hecho un mal campeonato (terminó segundo), sus palabras y promesas de campeonato lo traicionaron, y con aparente poco respaldo de la dirigencia, decidió renunciar para poco tiempo después dirigir al Atlético Madrid, donde aún continúa (y con buenos resultados para su suerte). Las malas lenguas dicen que sus contratos superan el millón de dólares.
La historia de Miguel Angel Russo es interesante. Tiene un pasado como técnico en la B Nacional donde logró el ascenso de Lanús en dos oportunidades (a inicios de los ´90), de Estudiantes (a mediados de los ’90), y Los Andes en el 2000. Hay mitos que dicen que hay entrenadores de equipos de ascenso, y entrenadores de equipos grandes, que llevan perfiles diferentes y no suele darse que pueden tener éxito en ambas. A parte de que ese mito no sea del todo verdad, Russo demostró que si podía. Luego de pasar por el exterior y retornar al país, hizo su primera contratación por un equipo de jerarquía (mis disculpas a los equipos mencionados anteriormente por no considerarlos de jerarquía) al dirigir a Vélez en 2005.
Allí consiguió su primer título de primera división, y la semifinal de la Copa Sudamericana. Finalmente en 2007 llego a Boca para reemplazar a La Volpe (luego del fatídico campeonato perdido de 2006), y ganar la tan preciada Copa Libertadores (goleando en la final al Gremio de Brasil), para después perder una gran final con el Milán en el Mundial de Clubes, y salir en ese mismo año (algo que yo personalmente no entendí). Ahí comenzó el declive, ya consagrado como técnico de equipo grande. En 2008 llegó a San Lorenzo, y pese a un gran campeonato y una diferencia de 11 puntos sobre el segundo, perdió la final con Boca en el triangular (recuerden que ese año tanto San Lorenzo, como Boca y Tigre, terminaron con la misma cantidad de puntos y se definió con un triangular donde Boca ganó por diferencia de gol). En la Libertadores 2009 fue eliminado en fase de grupos, y su contrato terminó para irse luego a Rosario Central (por donde ya había pasado en dos ocasiones, y era bien recordado). Ese año le tocó jugar la promoción contra Belgrano de Córdoba, pero pese a ganar la serie y quedarse en primera, el presidente decidió no renovarle el contrato.
A principio de 2010 firmó con Racing, donde pese a no hacer un mal torneo (tampoco uno muy bueno) rescindió su contrato. Su último paso fue por Estudiantes de la Plata, donde tuvo una muy mala experiencia. Agarró un equipo que venía de tener mucho éxito con Sabella, y muy malos resultados con Berizzo, pero no supo encausar la situación y el Pincha terminó con escasos 23 puntos ese torneo. Se fue luego de la muy pobre campaña.
En San Lorenzo se comentaba ganaba 1.100.000 dólares anuales.
La trayectoria del Coco Basile es extensa, muy extensa. Tanto, que su inicio se remonta a… ¡1975! No vamos a ir tan lejos para analizar su carrera; conociendo su éxito en Racing a finales de los ’80, su trayectoria en la selección donde ganó dos Copas América y posee la racha más larga de invictos (aunque no le fue muy bien en USA ’94), y haber ganado todas las copas que jugó con Boca entre 2005 y 2006 (5 en total) nos sirve para el análisis (a pesar de su mal momento en San Lorenzo, América de México, y Colon, antes del éxito xeneize).
Luego de su gran éxito con Boca se marchó (en la mitad del campeonato 2006 donde Boca iba camino al tricampeonato y luego lo perdió) a la Selección para tener una segunda etapa, basándose en 2 cosas: 1- su reciente éxito, 2- haber ganado ambas Copas América en 1991 y 1993. Argentina tenía hambre de copas habiendo cosechado casi 15 años sin ninguna, y 2007 traía una nueva Copa América, pero la derrota en la final por goleada ante Brasil, y dificultades en la clasificación al Mundial (además de comentarios de pasillo varios, como inconvenientes con los jugadores y un supuesto complot contra él) llevaron a su renuncia (donde después asumiría Maradona) en lo que sería el inicio de un trayecto sinuoso. En julio de 2009 volvió a Boca, en lo que sería su retorno luego del paso por la selección a un club que venía con una seguidilla de malos resultados, pero su retorno no fue nada bueno. Tardó poco más de 2 meses en presentar su renuncia, aunque fue persuadido para continuar. Finalmente en enero de 2010 renuncia luego de malos resultados y la derrota en el superclásico de verano (y quejas por la falta de refuerzos).
Después de 2 años fuera del ruedo, el Coco volvió al club de sus amores, Racing, donde lleva 2 puntos sobre 12 y atraviesa un muy mal momento.
Los datos de sus contratos no los tengo, pero debe tener varios ceros luego de tanta trayectoria. En la selección ganaba cerca de 500 mil dólares anuales (un supuesto estándar de la AFA), por lo que cualquier club importante supera dicha cifra.
El análisis de La Volpe es complicado. No porque sea complicado en si el análisis, sino porque soy hincha de Boca y el recuerdo que tengo de él es pésimo. Lo primero que se me viene a la cabeza al pensar en él es la frase de Jose Luis Chilavert que decía “¿qué has ganado tú?”. Entonces me pregunto, ¿Qué ganó La Volpe? Bueno la respuesta a esa pregunta es simple; en su trayectoria como entrenador desde inicios de los ’80, los títulos más importantes (o todos quizás) de Ricardo son el campeonato mexicano con el Atlante en 2003 (que luego de hacer un torneo mediocre -terminó 10mo en la general- pasó a la ronda eliminatoria por ser el primero del grupo, para finalmente coronarse campeón al vencer 4-0 al Monterrey en la final), y la Copa de Oro como entrenador de la Selección Mexicana en 2003 (démosle algo de crédito… en la final de la Copa venció a Brasil), selección que dirigió hasta 2006 cuando firmó contrato con Boca. Allí estuvo pocos meses, ya que llegó para reemplazar a Basile (se había ido a la selección) en un torneo ya comenzado, donde Boca perdió increíblemente el campeonato (algunos comentan que fue una cama, otros que fue para salvar la reputación de un jugador que dio positivo en el doping). Quedó eliminado además de la Copa Sudamericana contra Nacional de Montevideo.
Luego de una trágica salida de allí, pasó a Vélez –para reemplazar a Miguel Angel Russo que había firmado con Boca- donde luego de una mala temporada (Vélez quedó 9no y 10mo en cada uno de los campeonatos) rescindió su contrato.
Después del mal paso por Argentina, vuelve a México, donde se hace cargo del Monterrey, que luego de clasificar 8vo en la general, eliminó al líder y finalmente perdió en la semifinal. En 2009 es contratado por el Atlas, que no clasifica a la liguilla (terminó 13vo en la general, y 3ero en el grupo). En 2010 agarra el seleccionado de Costa Rica, donde consigue el subcampeonato de la Copa Centroamericana, es eliminado en cuartos de final de la Copa de Oro, y no pasa la fase de grupos de la Copa América (a la que fue con un seleccionado sub23). Finalmente renuncia alegando ausencias de grandes figuras.
Vuelve entonces a la Argentina donde en 2011 es contratado por Banfield (donde jugó mucho tiempo) para dejarlos nada más y nada menos que en la última posición del Apertura. Se desvincula al terminar dicho torneo (asumimos que por los malos resultados…). Su contrato con Banfield fue por poco más de 700 mil dólares al año.
Angel Cappa se recibió de entrenador en España (estaba exiliado por la dictadura) y trabajó junto a grandes como Menotti y Valdano, en la selección, el Tenerife, el Barcelona, y el Real Madrid entre otros. Como asistente de estos técnicos ganó varios títulos en los respectivos clubes. Fuera de esos trabajos, fue técnico de Banfield y Huracán en el Nacional B (subcampeón con Banfield), campeón en Perú con Universitario, ganó algunas copas en Sudáfrica, y salió tercero al frente de Racing en 1998 (un logro en aquella época).
Ya de vuelta en la Argentina se auto tituló como un entrenador de “Jogo Bonito” luego de la temporada con Huracán donde casi se convierten en la cenicienta. Firmó contrato a fines de 2008 cuando Huracán ocupaba las últimas posiciones de la tabla con el objetivo de mejorar su rendimiento. Luego de una gran campaña en el Clausura 2009, una derrota (desmerecida gracias un pésimo arbitraje de Brazenas) en el último partido contra Vélez los privó del sueño, y un campeonato después perdió a varias figuras y terminó con la renuncia de Cappa y un anteúltimo puesto en la tabla (no demos toda la responsabilidad a Cappa, en absoluto, la dirigencia de Huracán tuvo muchísimo que ver).
Aún así yo me pregunto si después de esto había realmente perspectivas de que Cappa levante a River en 2010, que venía del último puesto con el Cholo, y malas campañas con Gorosito y Astrada, sin contar que su plantel era mucho muy inferior al que posee hoy en la B Nacional (y no, Cappa no se recibió de experto en manejar equipos con plantillas mermadas). Luego de aquel partido donde estoy de acuerdo que le robaron la victoria a Huracán, Cappa se cedió el espacio de criticar por criticar, y pedir por pedir. Su River no estuvo en absoluto a la altura de las expectativas, aunque tampoco un desastre. Agarró en el Clausura 2010 donde terminó 13vo, y luego de un interesante comienzo en el Apertura 2010 fue despedido por Passarella luego de una racha de 7 partidos sin victorias (fue reemplazado por J.J. López y el final ya es conocido). Dato sorprendente, Cappa fue el único técnico de River de los últimos seis que obtuvo el 50% de los puntos en juego. Si eso es bueno o malo es subjetivo, pero para basarse, ese porcentaje no te da 30 puntos en el torneo argentino, por lo que te deja de la 5ta posición para abajo (para un equipo grande no es un logro, aunque con ese porcentaje se hubiese salvado del descenso). Pero lo que realmente, pero realmente me sorprendió, es que un equipo tan necesitado de puntos como Gimnasia de La Plata lo haya contratado. Ahí duró 12 fechas, de las que cosechó 11 de los 36 puntos disponibles. Fue despedido, y Gimnasia luego jugó la promoción y descendió. Se comenta que junto a su cuerpo técnico ganaba 800 mil dólares al año en River.
¿Menciones especiales? Para el Tigre Gareca que en Vélez hace un gran trabajo (y lleva como 4 años) y José Romero que lleva más de 5 años al frente de All Boys. Hay pocos, pero aún hay equipos que invierten en proyectos.